miércoles, 27 de noviembre de 2013

Do you remember?



¿Te acuerdas?                                                
Tú y yo en un tren. El mundo era suficientemente pequeño como para sentirlo latir bajo nuestros pies, y lo suficientemente grande como para descubrir en él un sitio en el que perdernos cada día. Aquella luz que mezclaba amaneceres con atardeceres y que bañaba todo de dorado haciendo que las calles ardiesen. Aquel reloj que marcaba las horas y que deseábamos parar y despertarnos cada mañana con el comienzo de un día infinito. Aquella sensación de no necesitar más de lo que llevábamos encima. De buscar en esos rincones los anhelos olvidados. Esas vías de tren, esas carreteras en las que nos perdíamos con la complicidad como equipaje. Ese olor a libertad, a verlo todo tan fácil. Sin rumbo fijo. Esos ideales y esas ganas de abandonar lo burdo, la rutina y de escapar con la imaginación como estandarte. Ese calor en el suelo cuando empezaba a anochecer, que nos retenía dibujando en medio de cualquier plaza. Ese hambre de aprender el pasado mediante el tacto. Esas ganas de olvidar la cordura, de dejarnos llevar, de olvidarnos del mundo aun cuando formamos parte de él. Esa felicidad plena que no nos permite dilucidar si es o no ensoñación. Esa sensación que con el tiempo se vuelve más y más real. Todos esos instantes. Todos esos recuerdos que, a la vuelta, nos hacen ver que hemos cambiado. 

                                


sábado, 9 de noviembre de 2013

POMPONS

Esta es la historia de lo sencillo hecho grande. El resultado de horas plegando y cortando papel de seda. La excusa para cualquier fiesta. El photocall de pompones.

No hay mucho que decir. No son algo complicado de hacer, aunque sí son laboriosos. El resultado es genial y a la gente le encanta.

La vida del estudiante no se puede basar en estudiar, ¿no?...


This story is about paper pom poms which made a party  great and funny. It was a little bit heavy doing them but finally we thought it was worth it, wasn't it?...











miércoles, 6 de noviembre de 2013

Turn off the lights




Cuando se apaga la luz de la sala una sensación deliciosa recorre mi cuerpo. La expectación de vivir otra vida durante un centenar de minutos y el placer de compartir con desconocidos ese pedazo de éter que basa su existencia en el transcurso de una película, se multiplican durante un festival. En parte porque las salas están llenas y el cine recuerda otros tiempos dorados en los que acudir a él se convertía en el acto social de la semana, y por otro lado, porque en mi caso, me fío de las películas sin ver tráilers que puedan provocar prejuicios.

Hace un par de semanas tuvo lugar la Seminci, la Semana Internacional de Cine de Valladolid, y qué mejor que disfrutarla a la vez con reencuentros de nuevos-viejos amigos.

En mi caso las películas seleccionadas fueron tres, a cada cual más diferente, pero en mi humilde opinión pequeñas joyas que difícilmente acaban llegando a la cartelera.

La primera, WAJMA, un drama que trata de un tema tan actual y polémico como es la libertad de las mujeres en los países árabes. Una película de bajo presupuesto y financiado en parte por el Ministerio de Cultura francés y la Embajada Francesa en Kabul. Hace un retrato tan real que en algún momento crees que se trata de un documental. Sin embargo, aun siendo dura como es, es una buena incursión en un mundo que nos parece tan ajeno y alejado del nuestro. Una ventana a una realidad que debemos cambiar.

Wajma ganó el Premio al Mejor Guión en el Festival de Sundance, el de Mejor Película en el " Punto de Encuentro" de la Seminci y está en la sección de los Oscars a Mejor Película de Habla Extranjera.










 The Rocket, una producción australiana ambientada en Laos que narra la historia de una familia tradicional que intenta sobrevivir en un mundo cada vez más moderno. Un cuento exótico y un viaje entretenido que deja una buena sensación cuando vuelves a casa. Una apuesta de Oscars con una fotografía y localizaciones muy cuidadas. 







Y por último, la americana SHORT TERM 12, premiada y aclamada en otros festivales. Una historia cruda como la vida misma pero llena de humor, emoción y energía. Una ventana al difícil mundo de los hogares de acogida y de los traumas infantiles. Una joya indie que resulta comercial con una brillante actuación de Brie Larson y John Gallagher Jr. que consiguen que se te erice la piel. Muy regular y con unas buenas fotografía y música.









Going to the cinema is one of the things I enjoy the most. When turning off the lights and it comes to live another lives, the best is a cinema festival. Seminci is the International Cinema Week in Valladolid and some weeks ago, while held, I had the chance to watch some of the films which were chosen.
WAJMA, THE ROCKET and SHORT TERM 12, three different stories, the same as the countries they come from (Afghanistan, Laos and USA). Three awarded films which are on their way to the Oscars...