martes, 26 de febrero de 2013

Cuando dibuja...



 Quizás sea durante dos minutos, pero el mundo se paraliza. Solo se oye el ruido del pilot en el papel y el roce de su mano sobre la moleskine. Hay gente que tiene un don, algo que es su vía de escape a muchas cosas y que le producen momentos de felicidad. La primera vez que le vi dibujar supe que aquello era algo especial, que esa seguridad, esa tranquilidad y a la vez ese nervio en el trazo no se encuentran fácilmente. Cuando dibuja cualquier cosa, en cualquier rincón, es capaz de recoger la esencia del lugar. Se cuelga y únicamente existe el lugar y esa libreta. El tiempo no existe.


 Cuando dibuja el mundo se para, y yo me paro con él...





lunes, 25 de febrero de 2013

Salir

Mientras transcurre el curso llega un momento en el que la ciudad te parece gris, el frío te cuartea la piel, anochece demasiado pronto e incluso las ideas brillan por su ausencia. Sucede que a veces, tienes la fortuna de disponer de tiempo y dinero para cometer pequeñas locuras. 

Así es que, harta de la vida en una capital de provincias, me abracé a la idea de una escapada planteada la noche del jueves. Abrigada, con paraguas y con sueño nada me impediría salir de esta ciudad. Ni tan siquiera los 3º bajo cero anunciados ni las nubes tormentosas amenazantes sobre el mapa. Y así, con esa guisa, me presenté en la capital, ávida de perderme por sus calles, de calarme hasta los huesos si hacía falta o de colarme en alguna cola si era necesario.

¿Y qué resultó de todo esto? Un gran fin de semana, una ducha en la que acabé calada de bombillas encendidas en mi cabeza, una carrera sin destino por Madrid, un lunes que lo ha sido un poco menos por el grato recuerdo de los días anteriores.

No hay nada como salir, perder el contacto por poco que sea y respirar un aire concentrado - no sólo de contaminación, sino de energía. Encontrarse con una amiga, refugiarse para merendar, pasear y perderse, sentarse a tomar el sol, disfrutar de una exposición o poder manifestarse por todo lo que nos están quitando...

Volver, y sentir que aunque siga aquí, algunas cosas han cambiado y que hoy, eres más feliz que ayer (pero menos que mañana)...


"Le Pain Quotidien" un lugar especial en el que refugiarse una tarde de lluvia.

MATADERO, un sitio para quedarse

Jugando en "la casa del lector".

Como un caracol tras disfrutar de la exposición de "El joven Van Dyck".

Las maquetasde Ma Yansong  en el ICO no tienen desperdicio.


"Los Carpinteros" un incendio cubano en el Matadero, con mucho de infierno.

¡¡¿Habéis visto los sobres?!!



sábado, 9 de febrero de 2013

favorito para los Oscars...


Revivir la magia de Disney, en blanco y negro, con dibujos de siempre y una historia realmente bonita.

domingo, 3 de febrero de 2013

made in belgium II

"When objects work" es una marca belga de piezas de diseño. Fundada por Beatrice Lafontaine, apareció por primera vez en Feria del Mueble de Milán en 2001. La idea de la marca es sencilla, un nuevo intento de cambio en la concepción de lo doméstico. Abanderado por diseñadores y arquitectos belgas como Vicent Van Duysen, Maarten Van Severen o Bataille & Ibens y con la presencia de diseños de otros famosos consagrados como Richard Meier, Shigeru Ban o John Pawson, retoma la lucha para no esconder los objetos domésticos como algo de lo que avergonzarse, sino que adquieran una presencia habitual en los espacios como lo que son, utensilios necesarios y habituales en cada casa.
 
El concepto es interesante y retoma los proyectos de muchos otros arquitectos y diseñadores que en su época buscaron esa misma meta. Los Eames, Alvar Aalto, Charlotte Perriand, Marcel Breuer... se plantearon esas misma inquietudes en el siglo pasado. Sin embargo, no puedo sino pensar que no deja de ser una utopía social, un juego contra natura. El diseño, en su ejecución, termina por asociarse con el coste. Los materiales, el "hand-made" deseado y tan en boga tienen un precio que, finalmente no es, ni mucho menos, asequible para la mayor parte de la sociedad. No obstante, mirar no hace daño a nadie, ¿no?.
 






 
 
 
 

sábado, 2 de febrero de 2013

made in belgium





Descubrí a Vicent Van Duysen en el típico artículo de diseño de revista dominical hace un par de años y, aunque anoté su nombre, el papel y su flamenco apellido desaparecieron. Hace una semana, en una de esas horas ante el ordenador que pasan como minutos, encontré por casualidad una foto que me hizo acordarme de él. Este arquitecto y diseñador de interiores belga tiene la capacidad de crear un minimalismo que no resulta frío. Sus espacios llenos de luz me recuerdan a las obras de grandes arquitectos como Mies o Barragán y su gusto se refleja en la claridad de cromatismos.

La mayoría de sus obras son apartamentos, aunque sus viviendas familiares nuevas también poseen el mismo carácter, como este loft en Nueva York.

 
 
Pero sin duda me quedo con su vivienda en Amberes, una casa llena de pequeños detalles que le dan calidez, que le aportan gracia y gusto, sin olvidar su principal finalidad , vivirla
 
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Como diseñador, ha colaborado con diversas empresas de diseño creando desde muebles hasta utensilios de cocina, aportando siempre su sentido del diseño. A mí, en especial me ha encantado su colección de bowls para "When objetcs work", pero eso, es ya otra historia...